Opinión

El Tour se acercó a Europa por Marruecos en Semana Santa y el Open de España sigue de penitencia

 

 

(En la imagen, una vista del Royal Golf Dar Es Salam, en Rabat, Marruecos, donde se va a disputar el Hassan II Trophee)

 

 

El Circuito Europeo, que viene de dar la vuelta al mundo, se acercó al Viejo Continente por Marruecos, donde se celebró, en plena Semana Santa, el Trofeo Hassan II, mientras el Open de España estaba de penitencia. Pero fue solo un espejismo en el calendario ya que esta semana -y la próxima, el Tour vuelve a China donde se disputan el Shensen International (20 – 23) y el Volvo China Open (27 – 30).

Menos da una piedra… Después de la euforia -ya sabe el lector lo de “después del birdie, mierde”- llega la triste realidad del golf europeo y español. Después de cuatro meses y medio y doce torneos -sin contar los dos WGC y el Masters, aunque aparezcan en el calendario del Tour-, de esta temporada 2016/17, que se inició en diciembre del pasado año, el Circuito Europeo se acercó, al fin, al Viejo Continente, y lo hizo por Marruecos, precisamente del 13 al 16 de abril, en plena Semana de Pasión. (Ver más información en esta misma página).

Tenía que ser así, porque el Open de España, que se celebraba años atrás por estas fechas, sigue estando de penitencia, incluso cuando ya ha pasado la Semana Grande del Catolicismo, y “el Paso sigue sin salir al campo”, y no por el mal tiempo, sino por la paupérrima gestión de aquellos que tienen que preocuparse de la Organización de la prueba que, debería ser, la más importante del golf español.

Alguien tiene la culpa de que este año -¡el de Sergio y el Masters, qué curioso!- el Open de España se haya caído del calendario del European Tour. Por estas fechas, el golf de alta categoría llegaba a Europa, precisamente por España, el único lugar que tiene el Circuito para organizar competiciones con buen tiempo, durante casi todo el año…

Pero, hete aquí, en esta ocasión, precisamente una semana después de la tercera victoria española en Augusta, el Open de España se ha esfumado de un calendario multinacional, donde Asia, África y Oceanía, suman casi tantos torneos como los que se celebran en Europa, con el agravante de que los premios son, en muchos casos, mejores.

EL BREXIT ANDALUZ

Mientras andamos a vueltas con los independentistas catalanes y vascos, que intentan un Brexit particular, fuera de España, pero dentro de Europa, resulta que en golf, el Brexit lo han hecho los andaluces, con la “complicidad” por llamarlo de alguna manera, de nuestro laureado Sergio García que, aunque castellonense, no parece estar implicado en ninguno de los problemas políticos que nos acucian. En todo caso, alguna bandera española se echó a faltar en el green de Augusta, al menos, yo no la vi.

Lo curioso de la ausencia del Open de España, en este Año del Señor… García, es que es la fundación de Sergio, la que auspicia el único torneo que se va a disputar en España en 2017: el Andalucía Valderrama Masters… Y creo recordar que, a su presentación, no acudió el presidente de la Real Federación Española de Golf.

Si Sergio apoya el torneo de Andalucía, ¿por qué no ayudó al Open de España? ¿Quién hizo, o no hizo, las gestiones con el golfista para que en lugar de Andalucía, en particular, fuera España, en general, la que organizara el Open de España, en Valderrama?

Si, en Valderrama, por supuesto, ya que no hay, prácticamente en toda España. un escenario similar -por mucho que aparenten los del PGA de Gerona, que es un  gran campo, en medio de la nada… golfística-, ya que en Valderrama hay “moros en la costa”, pero también muchos campos, con un magnífico clima, que es el que incita a los turistas -con Brexit o sin él-, a venir a la Costa del Sol, Costa del Golf.

Así que, ya sabemos la idea de Cataluña -y Barcelona que está a casi cien kilómetros- que intentaba convertirse en sede de la Ryder Cup, con el consentimiento de la RFEG y del dinero de todos los españoles, que algo nos tocaría poner, antes de que las cuentas arrojaran el beneficio que dicen que arroja la famosa competición y que, por supuesto, se quedarían los independentistas catalanes “porque Espanya ens roba”.

Ahora, después del fallido deseo Ryder, resulta que es la autonomía andaluza, la que le ha quitado a toda España, la posibilidad de tener un Open que sea representativo de todos los españoles: de Andalucía, a Cataluña; de Galicia, a Valencia, pasando por vascos y demás familia… Sí, porque estamos tan distantes que, de verdad, parecemos una familia…

Y Sergio García va a hacer ahora un papelón cuando venga a España, a jugar en el Andalucía Valderrama Masters, cuando debería hacerlo en el Open nacional. Claro que, si el torneo de Valderrama responde al apellido andaluz y no español, será porque la Junta de Andalucía -otra autonomía que no desea saber que su dinero sale también de los bolsillos de todos los españoles- es la que va a poner la pasta para organizar la competición, auspiciada, insisto, por la Fundación Sergio García. Mientras, el gobierno central y los políticos responsables del deporte nacional, no querían hasta ahora, saber nada del golf. ¿Y después de Augusta 2017, qué? Ya hay muchos que han empezado a subirse al carro de la victoria.

En todo caso, sería en Castellón donde debería jugarse el Open de España, como homenaje al Chaqueta Verde, pero los desmanes de los políticos castellonenses han traído tales lodos, que los golfistas de la zona huyen despavoridos hacia otros lares.

Finalmente, lo de la pasta… A día de hoy, aún no se sabe la cuantía de los premios del Andalucía Valderrama Masters que es el único torneo en el calendario del European Tour, al que le falta, cuando solo quedan seis meses para su disputa, el dato de los euros que se van a repartir entre los jugadores. Rumores hay -y algo más- de que algunos políticos en la Junta de doña Susana -que anda liada con las primarias socialistas y ni está para torneos deportivos, y menos de golf-, no están muy por la labor de dedicar unos millones de euros para dárselos al golf. Las espadas están en el aire, y ni siquiera la victoria de un español en el Masters parece haberles dado una excusa para sacar el dinero de debajo de las piedras… Es un decir.

De todos modos, si en alguna autonomía se puede, y se debe, invertir dinero en la promoción del golf es en Andalucía y, especialmente, en la Costa del Sol. Demos la bienvenida al Andalucía Valderrama Masters, mientras los responsables de la pérdida del Open de España siguen haciendo penitencia, porque ni siquiera la Semana Santa ha servido para que les perdonen sus múltiples pecados.

Comentar