Opinión

No es oro todo lo que reluce en el Volvo Match Play

Esta segunda edición del Volvo Match Play, que se anuncia del 19 al 22 de mayo en el campo malagueño de Finca Cortesín, no se parece en nada a la de 2009. Las críticas que hicimos entonces, entre otros periodistas, el especialista en golf de la agencia EFE, Antonio Tomás y quien esto firma, a la mala organización del torneo, fueron contestadas hasta con insultos por distintos sectores afines a la competición.
Sin embargo, todo lo que nosotros denunciábamos que está en el archivo de esta misma página web, www.golfinone.es, y en el caso de Antonio Tomás en www.doblebogey.es-, ha sido objeto de modificación en esta segunda edición del campeonato en Finca Cortesín: el sistema de clasificación, el número de jugadores, que se ha aumentado a 24-, la fecha…
Y, desde luego, todos esos cambios no han hecho sino mejorar un torneo que debe de ser uno de los mejores de Europa y que, tal y como se hizo en el año 2009, no tenía ningún futuro. Precisamente por eso, el año 2010 no se celebró, pero en este 2011 parece que va camino del éxito.
Sin embargo aún quedan flecos sueltos. Por ejemplo, la ausencia del apoyo de la Junta de Andalucía a este torneo tan importante. Ni en la pasada edición, ni en lo que yo sé, en la de este año, la Junta de Andalucía ni está, ni se le espera. Es más, cuando a primeros de año se presentaron los acontecimientos deportivos patrocinados o auspiciados o apoyados por la Junta en Madrid, el torneo de Finca Cortesín no aparecía por ningún lado, mientras si lo hacían los otros torneos de golf que se disputan en una tierra prometida para el golf como es Andalucía.
Otro fleco que anda suelto: la presencia de jugadores norteamericanos, necesarios para un torneo de estas características, que es el tercero en premios, con un total de 3.400.000 € y que es el tercero de Europa, después del Open Championship y del BMW PGA de Wentworth, exceptuando, claro está los que se disputan en los meses de noviembre y diciembre, tanto en el Cercano y Lejano Oriente y que sirven de colofón a la temporada.
En todo caso, en las fechas del Volvo Match Play es difícil atraer a las figuras norteamericanas que, la semana anterior (12-15 mayo) tienen en Florida una cita con The Players y 9.500.000 $, y la siguiente, coincidiendo con la de Finca Cortesín, otra convocatoria en Texas, en el Crowne Plaza Invitational, con 6.200.000 $ en premios.
En definitiva es todo cuestión de dinero. No se sabe si de aumento de premios o de pagos fuera de las cuerdas, pero dinero, a fin de cuentas.
Por último -y habrá más, seguro- entre los cabos sueltos, aparece el de la improvisación, falta de información o como quieran llamarlo. No es de recibo que en el Open de Andalucía haya dos plazas del Volvo Match Play y que los jugadores que participan no se hayan enterado.
En sus declaraciones del final del torneo en Málaga -ver información en esta misma página- ni el ganador, Paul Lawrie, ni el segundo, Johan Edfors aseguraban no saber que sus posiciones les daban derecho a jugar en Finca Cortesín. O los jugadores no saben leer, p no se interesan absolutamente por nada de lo que ocurre a su alrededor, o los organizadores se lo ocultaron a propósito. Como esto último no pudo ser porque se hizo público en todos los medios de comunicación golfísticos, bastante antes del torneo, parece que algo falla, o falló, a la hora de dar a conocer un hecho tan importante para los participantes en el Open andaluz.
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