Opinión

Charlas en la calle del 1: Lo que queda de la economía

¿De qué se habla durante los ratos perdidos en un partido de golf? No sé los demás, pero en lo que se refiere a los hombres de más de 40 años, con los que yo juego habitualmente, el tema favorito, ¡cómo no! son las mujeres; después el dinero, luego, la salud y, algunas veces, sobre todo cuando hay alguna información que lo merece, que en los últimos tiempos es casi siempre, de política.
Naturalmente, la frase de Gonzalo Fernández Castaño acerca de la posibilidad de que el presidente Zapatero “nos deje en pelotas a todos”, ha sido muy comentada en los campos de golf. Fernández Castaño ya ha reconocido que el lugar donde dijo esa frase, un campo de golf en París, mientras jugaba el ex Seve Trophy, no fue el adecuado, aunque “se reafirma en su crítica a la política económica de José Luis Rodríguez Zapatero. Al hilo de la crisis económica, Oscar García Fernández, empresario, presidente de Proibinsa Grupo y colaborador de golfinone, escribe unas interesantes reflexiones acerca del momento político y económico que vive España. B.R.
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Charlas en la calle del 1: Lo que queda de la economía
Por Oscar García Fernández (Presidente de Proibinsa Grupo)

Hace algunas fechas, mi amigo Basilio Rogado me preguntó, durante un partido de golf, por la marcha de los negocios y que opinión tengo de los políticos en general. Por lo primero suele preguntarme a menudo, sin embargo, sobre lo segundo, es difícil que hablemos. Charlamos de golf, de la familia y, especialmente, de los nietos, de cómo afecta esta crisis a los distintos segmentos sociales, de nuestra salud… Pero, mira por donde, de los políticos, no tenemos por costumbre hablar.

Cuando me pregunta por mis negocios, le respondo con la transparencia que me caracteriza, es decir, con la verdad. No obstante, no entramos en detalles específicos respecto de las causas o sobre las medidas que se están tomando para superar esta crisis. Lo que sí observo mientras le hablo de mi situación empresarial, es el semblante de preocupación que le queda. En cualquier caso, mis problemas son los mismos que sufren algunos cientos de miles de empresarios más en España.
Así que, Basilio, poco más puedo contarte. Desde mi punto de vista como empresario y amigo tuyo, toda mi familia, gracias a Dios,  tiene salud y trabajo, aunque esto último no es nada productivo, al menos, por el momento. Supongo que llegarán mejores tiempos para todos, puesto que, nunca llovió que no parara. Sin embargo, sin pérdida de tiempo, necesitamos que cambie el desafortunado rumbo político y económico de este país. Nuestro Gobierno no está acertando con sus medidas, necesita rodearse de nuestros mejores profesionales, sean del color que sean, pues, de no ser así, me parece que vamos hacia la bancarrota.
En cuanto a la Oposición, estoy tan decepcionado que no tengo palabras. Mejor dicho, sí las tengo, pero al igual  que con el Gobierno, prefiero callarme.
Señores políticos, ha llegado el momento de unirse y ofrecer lo mejor de cada uno con un único fin, sacar a España de la difícil situación en que se encuentra. Hay que gobernar para todos los españoles, vivimos en democracia, por tanto, es su obligación velar por los intereses de todos, sin excluir a los que no piensen igual que nosotros.
En definitiva, debemos convencernos de que nos toca vivir una época muy difícil y solo unidos saldremos adelante.
Conozco la incertidumbre que nos acecha desde hace años y todo porque no tenemos una referencia clara que motive la confianza necesaria y nos indique el camino adecuado para superar esta desastrosa crisis económica.
LOS EMPRESARIOS, ABANDONADOS
Con franqueza, nunca pensé que los empresarios nos veríamos tan abandonados como estamos. No tenemos la confianza del Gobierno por razones obvias, nuestros Representantes son expulsados por el Gobierno y los Sindicatos de las mesas de negociación, los Bancos y Cajas no nos prestan dinero, ni tan siquiera parte del que el que el Estado les prestó a ellos… ¿Quieren decirme cuál es el vehículo que crea más empleo en nuestro país?  ¿Acaso la ruina del tejido empresarial no conlleva a la pérdida sangrante de más empleo todavía?
Claro que esta crisis es mundial, pero no deja de sorprender que nuestro Presidente, “con su sonrisa de los domingos” anunciara en Estados Unidos hace pocos meses que “otros países europeos serían sobrepasados por nuestro empuje económico…” Se refería a Francia, Italia… y sus representantes se reían por no llorar. En la actualidad, dichos países, no sobrepasan la tasa del 9,50% de paro, sin embargo la nuestra está cerca del 20%. ¿Por qué esta diferencia? Sencillamente porque los países europeos más desarrollados  tomaron medidas adecuadas para reducir el impacto de la crisis, era necesario salvar los muebles hasta donde se pudiera, lo que no hizo nuestro Gobierno, que negó que estuviéramos en plena crisis hasta hace menos de un año.
Si tenemos en cuenta todos los errores cometidos, ¿podemos esperar algo que no proceda de soluciones globales de los países más desarrollados?  Con sinceridad, creo que no.
Así que, sin ánimo de romper las ilusiones de los trabajadores y de los empresarios que, por cierto, se necesitan más de lo que piensan, tenemos por delante unos cuantos años durísimos, con decrecimiento de nuestro PIB, lo que conlleva la pérdida de más empleo… Podríamos alcanzar la tasa del 25% de desempleo, con problemas graves para todos, ya que las arcas, en la actualidad, están casi vacías, ¿cómo estarán dentro de cuatro años? ¡No quiero ni pensarlo! Esta es la causa de la subida de los impuestos, lo cual no favorece al Gobierno, lo maquille como lo maquille.
Lo más probable es que no empecemos a crecer hasta 2014, según analistas de reputación, no más del 1,50%. Es sabido que con este crecimiento no se crea empleo, necesitaríamos estar por encima del 2%.
Esto es como es, no le demos más vueltas; “necesitamos el milagro de la recuperación económica de los Países Desarrollados y cambiar nuestros hábitos trasnochados: gastar sin control y considerarnos por encima de nuestra situación real. No somos un país rico, hemos crecido por encima del resto de los países desarrollados, sólo durante los años que recibimos ayuda de la Comunidad Europea pero, esta fuente se está secando, llega a su fin.
Ahora toca hacer lo mismo que el resto de los países referidos, ahorrar para recuperarnos  del despilfarro sin sentido de los últimos años y volver a crecer, para crear empleo y riqueza para todos. Cuando gastamos más de lo que tenemos, las deudas serán nuestro compañero de viaje, eso sí, hasta donde dure el combustible.
EL DESPILFARRO AUTONÓMICO
España, lo primero que necesita es cortar el sangrante despilfarro del gasto de la gran mayoría de nuestras Autonomías. Dejémonos de dar lo que no tenemos por razón de apoyos legislativos. El partido que gobierne, el que sea, cuando no cuenta con mayoría parlamentaria, tiene la obligación de consensuar sus presupuestos, incluso con la oposición; no puede aceptar exigencias desmesuradas de algunas minorías, sólo por el hecho de facilitar su negociación. Eso significa defender los intereses del partido, no el de los españoles.
Para el cambio de las medidas que necesitamos poner en marcha, lo ideal sería contar con un Gobierno que tenga la capacidad de producir confianza en todos los segmentos sociales, incluso de involucrar a la Oposición. Algunas de estas medidas necesitan continuidad en el tiempo, puesto que, muchas de ellas, seguro que deberán ser corregidas con el paso del mismo, hasta lograr el objetivo de ser una Nación bien estructurada, fuerte y solvente. Será entonces cuando lograremos una posición respetable por parte de los demás países, porque habremos demostrado que también somos capaces de lograr aquello que nos proponemos, con los pies en el suelo, sin fantasías.
Sé que lo que digo, por desgracia, no es demasiado fácil. Los políticos, por ahora, salvo excepciones, piensan solamente en sus partidos y, básicamente, en ellos mismos.
No perdamos la esperanza de nuestro futuro en general, incluso como Nación.
Suerte para todos.     
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