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Cinco directivos de Valderrama imputados por delito societario

 

 

 

Un juzgado de San Roque ha llamado a declarar en calidad de investigados a cinco directivos del Club de Golf Valderrama tras admitir a trámite la querella que dos accionistas interpusieron el pasado mes de enero por la decisión de los gestores de fijar un “precio irrisorio” para poder vender sus títulos.

Los querellantes denuncian que el club les obliga a vender sus acciones por 10.000 euros, menos de una décima parte del valor mínimo estipulado

En un auto fechado el pasado 6 de febrero, al que ha tenido acceso El Independiente, el Juzgado Mixto 2 de San Roque cita al director del club, Javier Reviriego; el presidente, Nuno Alberto Brito e Cunha; el vicepresidente, Juan Carlos Garay; el secretario de la junta directiva, Pablo Yacobi, y el también directivo Ben Pollner para que comparezcan el próximo 13 de abril acompañados de abogado a fin de tomarles declaración.

Según los querellantes, los rectores del club han fijado “unilateral y arbitrariamente” para las acciones de clase B un precio de 10.000 euros, muy por debajo del valor de libro de Valderrama SA y de lo estipulado en el contrato marco por el que esta sociedad y el prestigioso club de golf acordaron el 3 de noviembre de 2005 ampliar el contrato de arrendamiento de las instalaciones deportivas. Ese documento estableció un precio de referencia para estos títulos de 150.000 euros, de los que 112.500 euros (75 %) corresponderían al socio vendedor.

En la querella, Dávila detalla que pagó inicialmente 65.000 dólares por la adquisición de la acción clase B número 338 de la sociedad Valsa y otros 37.500 euros cuando en 2006 se acordó ampliar el arrendamiento del campo de golf gaditano, que se promociona como el “número 1 de Europa continental desde 1988” y que fue sede de la Ryder Cup en 1997. Cuando quiso vender el título, se le comunicó que tendría que aceptar el precio de 10.000 euros “fijado unilateralmente”.

INGRESO DE 51 NUEVOS SOCIOS

En paralelo, según el querellante, el club “ha admitido como socios” a cincuenta y una personas -sin adquirir previamente una acción de clase B de Valderrama SA- que han tenido que abonar 100.000 euros cada uno, lo que ha permitido al club obtener cinco millones de euros “de forma irregular”.

“Gracias a la irregular financiación que Club de Golf Valderrama ha obtenido mediante la forma de admitir como socios a personas que no han adquirido previamente la acción B ha procedido a adquirir la mayoría de las acciones de la sociedad Valderrama SA, quedándose por tanto con la propiedad del campo de golf”, expone la querella. Y añade: “Dejando fuera de toda contemplación a los accionistas B de Valderrama SA, que quedan definitivamente condenados a ceder su acción al precio que le venga en gana a los directivos del club (…), con lo que se consuma el daño producido al querellante y al resto de los socios que están en su misma condición”.

Esa reordenación accionarial en Valderrama SA ha provocado la salida del consejo de administración de los integrantes que representaban al propietario anterior (grupo La Zagaleta) y su sustitución por miembros de la junta directiva del club de golf, de modo que al menos dos directivos -los investigados Juan Carlos Garay y Ben Pollner- “ostentan simultáneamente ambos cargos”, por lo que incurrirían en “contradicción de intereses”.

NUEVA SOCIEDAD

Dávila no pasa por alto el hecho de que el Club de Golf Valderrama constituyera el pasado 28 de junio una nueva sociedad (RCV Members Newco SA), de la que es único socio, y que el valor que ésta ha fijado para poder ser miembro sea de 200.000 euros: 150.000 como valor de la acción y 50.000 en concepto de entrada en el club (entry free).

“Queda demostrada la contradicción que ponen de manifiesto los querellados y el propio club cuando otorgan el valor de la membresía, es decir, el precio que supone el acceso al Real Club Valderrama, en 200.000 euros en la nueva sociedad recién constituida (…) mientras siguen castigando injustamente a los accionistas B que ya no son socios a deshacerse de sus acciones por el irrisorio precio de 10.000 euros, que inmediatamente en manos del nuevo comprador (designado por el club y por lo general amigos de los directivos) incrementan su valor hasta los 150.000 euros”, añade.
“Torticera actuación”

Ramón Dávila y Denisse Ortiz Patiño -ésta nuera de Jaime Ortiz Patiño, fundador del club ya fallecido- anuncian su intención de ejercer la acción relativa a la responsabilidad civil derivada de los posibles delitos, si bien eluden fijar la cuantía a la espera de que avance la instrucción y se conozcan “con absoluto detalle” las circunstancias.

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