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Lindsey Vonn, el espejo en el que se mira Tiger Woods

 

 

Andaban “tonteando” por entonces. Los dos separados y los dos con ganas de vivir de nuevo en pareja: ya se sabe: “no es bueno que el hombre -y por consiguiente la mujer” esté solo/a. Y la relación se estrechó tras la caída de Lindsay Vonn, una de las mejores esquiadoras del mundo, cuando descendía a toda pastilla en Schladming, en Austria, en 2013.

La esquiadora norteamericana se rompió la tibia en febrero de hace dos años, y no ha vuelto a competir hasta el pasado mes de diciembre, cuando inició su regreso triunfal al ganar el descenso de Lake Louise, en Canadá.

Y no solo eso, la esquiadora que se perdió los Juegos Olímpicos de Sochi, en los que hubiera sido clara favorita -fue oro en descenso y bronce en gigante, en los JJ.OO. de Vancouver, en 2010-, ha vuelto para demostrar al mundo cómo se puede superar una lesión tan grave como la que sufrió y se puede volver a ser importante y ganar Grandes de nuevo.

La norteamericana, que en octubre próximo cumplirá 31 años, ha terminado la temporada oficial convirtiéndose en la mejor esquiadora del momento, con 67 victorias en la Copa del Mundo y superando en cinco a la esquiadora austríaca Annemarie Moser-Pröll, que se retiró con 62 triunfos. Vonn ha igualado también los 19 Globos de Cristal -que se entregan a los ganadores de las pruebas de la Copa del Mundo- que consiguiera Ingemar Stenmark.

UN AVIÓN QUE ACORTA LAS DISTANCIAS

Cuando su accidente en Austria, en el descenso del supergigante de Schladming, Lindsay fue evacuada de emergencia en helicóptero y en el hospital le diagnosticaron  rotura del ligamento cruzado anterior y el ligamento colateral tibial de la rodilla derecha, además de una fractura de la meseta tibial. Total, como para tener que retirarse de un deporte tan exigente en lo físico como el esquí.

Tiger, que iniciaba entonces su relación con la esquiadora, le mandó su avión privado -el Gulfstream que el último día de marzo de este año llevó al golfista hasta los tees de Augusta- para que regresara a los Estados Unidos e iniciara la convalecencia: una buena idea para recortar distancias. El caso es que la relación de ambos deportistas se ha ido asentando hasta el punto de que Lindsay y Tiger han pasado juntos mucho tiempo de recuperación y entrenamiento: “hacíamos ejercicios diferentes porque eran lesiones distintas, pero estuvimos todo el tiempo juntos. Nos exigíamos los dos mucho y después del esfuerzo nos íbamos a bucear para pasar buenos ratos bajo el agua”.

Lindsay que se ha recuperado totalmente y ha vuelto a ser la que era -igual que lo hizo Miguel Ángel Jiménez, salvando todas las distancias que se quiera- es ahora un espejo para Tiger Woods, El golfista ha visto como “sí se puede”. Su novia lo ha hecho y ha salido de una lesión gravísima que, pudo haber obligado a retirarse a Lindsey del esquí. Pero ella volvió y lo hizo en plan triunfadora, Es el momento para Tiger: debe volver si está recuperado del todo, especialmente, si su cabeza responde igual que su cuerpo, una vez curado de toda dolencia física. En Lindsay el golfista tiene un buen espejo en que mirarse.

TIGER EN CORTINA D’AMPEZZO

Después de retirarse temporalmente a comienzos de año, Tiger tuvo tiempo para todo, especialmente para acudir a ver a su novia triunfar en la Copa del Mundo. En febrero, Woods vio “in situ” como Lindsey ganaba en Cortina d’Ampezzo y ella se llevó una gran sorpresa cuando vio a su novio entre el público, en el momento en que le entreban el premio conquistado:

“Al margen de la victoria, mi mayor sorpresa -dijo Lindsey- fue ver a Tiger allí. No me lo esperaba; fue lo mejor que me podía haber pasado después de ganar la prueba. No podía haber pedido nada más en aquel momento, la guinda de un día perfecto”.

Recordarán los lectores de golfinone, que en esa ocasión, un cámara de TV que filmaba la entrega de premios, en medio de una multitud de personas, golpeó con la cámara, sin querer, al hacer un movimiento brusco, a Tiger Woods que figuraba entre los espectadores. Como resultado, Tiger terminó con un diente roto, lo que no fue óbice para que la pareja disfrutara del triunfo de Lindsey en la localidad italiana.

 

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