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Romance del tocabolas… y no de golf

Izquierda Unida ha pedido a la Comisión Europea, con la intermediación del eurodiputado Willy Meyer, la investigación de supuestas irregularidades en el estudio de impacto ambiental realizado por las instituciones españolas en la Finca Valdeloshielos, de la localidad madrileña de Tres Cantos, donde está previsto construir un campo de golf, apoyado por los partidos políticos mayoritarios y con el respaldo del Rey Juan Carlos.
IU asegura que el proyecto se realizaría en un espacio protegido de la Red Natura 2000, y se hacen eco de las denuncias de asociaciones ecologistas y vecinales de la localidad madrileña que aluden a “intereses económicos que ponen en peligro el altísimo valor ecológico de la finca” y que también se oponen al cierre de la carretera de circunvalación M-50.
Cuando seis países europeos andan locos por organizar la Ryder Cup 2018, tan descabellada petición a Bruselas, por pura motivación política, es razón más que suficiente para que Basilio Rogado escriba uno de sus inestimables romances:
Romance del tocabolas… y no de golf
por Basilio Rogado
I
Todavía tienen ideas
de las de antes del Muro
cuando reinaba Carolo
y las del Este más duro.
Como aquí no rascan bola
aunque se pongan cazurros,
ahora se han ido a Europa
a pedir ayuda a algunos
que están allí desterrados,
apartados por montunos
desecho de los partidos,
aprovechados o tunos
que saben que allí en Bruselas
esperan a estar maduros
para jubilarse pronto
y sin pasar ni un apuro.
II
Entre los ius y los ecos,
a cuál de los dos más rudos,
protestan por protestar,
porque en el pasado oscuro
oponerse era ganar.
Como son tan testarudos
y al PePe quieren quitar
de la Alcaldía los cantudos
-que no son María José,
como piensa algún boludo-,
utilizan de pretexto,
y no se han quedado mudos,
los impactos ambientales
que suelen ser un seguro
a la hora de patalear
y críticar iracundos.
III
La Finca Valdeloshielos
espera que su futuro
no sea el de un basurero,
ni cortijo manicuro,
sino de un Parque Natural
bello y sin un descuido,
y con un campo de golf
compatible con otro uso.
La Ryder Cup, si es que viene,
traerá riqueza y turismo
del que se gasta el dinero
y pone al pueblo en el mundo.
Y los hay que no la quieren,
por fortuna no son muchos,
aunque digan que son miles
y no llenan un cayuco.
En patera no habrán ido
pero a Bruselas, seguro
han llevado sus protestas
¡y mira que son tozudos!
IV
Con la crisis que tenemos,
 y tsunamis furibundos
que amenazan al Planeta,
¿para qué van extramuros,
para que van a Bruselas?
Todo vale si es obtuso
en época electoral,
para quitarle el influjo
al partido que gobierna.
Pero no sean tan palurdos,
dejen en paz a la Ryder
y búsquen otros discursos
que éste ya nos lo sabemos
y su porvenir es nulo.
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