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El estado del Golf Español después del U. S. Open

El top ten de Sergio García en el mojado U.S. Open que se ha disputado en Bethpage State, un campo público situado a 30 millas de Manhattan, en Nueva York, es la única alegría que le ha llegado al golf español de este segundo Grande del año 2009, que se ha disputado bajo la lluvia en gran parte del juego y que tuvo que terminar el lunes 22 de junio, precisamente porque la jornada del jueves, prácticamente entera, tuvo que suspenderse bajo el aguacero.  Este U.S. Open 2009 ha confirmado al de Castellón como número 1, el mismo día que se presentaba en Madrid en el hotel Palace, la segunda edición del Castelló Masters Costa de Azahar que se va a disputar del 22 al 25 de octubre en el campo del Mediterráneo, donde Sergio se inició como golfista, ayudado por su padre Víctor. En cuanto a los otros cuatro españoles que formaban la expedición que salió hacia Nueva York y que no iba preparada para luchar contra los elementos, como la famosa Armada Invencible, los aficionados han sufrido una gtran decepción, ya que ninguno de ellos pudo pasar el corte.
NI Miguel Ángel Jiménez (por un solo golpe), ni Álvaro Quirós, ni José Manuel Lara, ni Gonzalo Fernández Castaño estuvieron presentes los dos últimos días del campeonato norteamericano. Ahora solo pueden hablar de una gran experiencia, menos en el caso de Jiménez, que ya lleva unos cuantos Grandes sobre sus espaldas.
En todo caso, el estado del Golf español, sigue siendo bueno y, sobre todo, esperanzador, después del Abierto esatadounidense. En el Open de España  que se disputó en Girona el pasado mes de mayo, más del veinte por ciento de los jugadores que participaron en ese torneo, valedero para “La Carrera hacia Dubai” del Tour Europeo, eran españoles. En concreto, 33 de los ciento cincuenta y seis que entraron en el cuadro final y que compitieron en el magnífico campo de la PGA de Catalunya, en la localidad gerundense de Caldas de Malavella.
Ese elevado número de jugadores nacionales es una prueba irrefutable de lo mucho, y bien, que ha crecido el número de profesionales con posibilidades de tener un hueco en los torneos de golf que se celebran en todo el mundo.
Sin embargo, a pesar del aumento del nivel de los jóvenes profesionales españoles, con un enorme futuro por delante, la Armada Española sigue teniendo como base los resultados de los tres mejores jugadores, Sergio García, Miguel Ángel Jiménez y Gonzalo Fernández Castaño, a los que se ha añadido el gaditano Álvaro Quirós, nacido en Guadiaro, hace 26 años y que este año ganó el Qatar Masters en el mes de enero, lo que le ha servido para meterse entre los cincuenta primeros del ranking mundial -en el puesto 28- y en el top ten (el noveno) del Tour Europeo.
En el primer lugar, sin lugar a dudas, sigue el castellonense Sergio García, de 29 años, que empezó la temporada con victoria en el HSBC valedero para el Circuito Europeo, que se celebró en Shanghai, y que actualmente se encuentra en la cuarta posición del ranking mundial y el sexto en el de la “Carrera hacia Dubai” del  Tour Europeo.
Después de su fulgurante comienzo a Sergio parece haberle abandonado la buena suerte, sobre todo en los greenes, y no solo ha perdido el puesto número dos del ranking mundial, sino que, al parecer, no termina de rehacerse de una ruptura amorosa con la hija de Greg Norman, que no le permite centrarse al cien por cien en su juego.
Tampoco este es el mejor año para Miguel Ángel Jiménez (45 años), situado en el lugar 39 del Tour Europeo y su “Carrera hacia Dubai”, pero que mantiene el 41 del mundo, lo que le permite jugar prácticamente todos los Grandes en 2009.
Pero ante el estancamiento de los dos mejores jugadores de la década, surgen los nombres de Gonzalo Fernández Castaño y de Álvaro Quirós, de ilustre apellido golfístico, aunque no tiene nada que ver con el resto de los Quirós, que abundan en la geografía gaditana. Álvaro, que es noveno en el Tour Europeo, es uno de los tres jugadores españoles que puede jugar diversos torneos en los Estados Unidos, donde los premios son mucho mayores que en el Circuito Europeo, gracias a su puesto 27 en el ranking mundial: Este año -dice el gaditano”- he jugado mucho en Estados Unidos y mi impresión ha sido inmejorable, me encuentro muy bien de juego y totalmente a la altura, pero la vida es muy solitaria, no hay nada que hacer después de jugar al golf. Estuve dos semanas solo y la verdad es que el feeling fuera del campo es poco sociable, pero en algún momento hay que intentarlo, y es ahora, no cuando tenga 40 años y dos chiquillos…”
Gonzalo, madrileño, de 28 años, ha tenido un mes de abril sensacional, donde ha demostrado la cuadratura golfística del golf, que es la regularidad. Ha quedado segundo en tres torneos del Tour Europeo consecutivos: en Portugal, China y Corea y dos de ellos los perdió en el play off, lo que significa que llegó al final empatado en el primer puesto. A sus 28 años, profesional desde 2004, cada año ha colocado un triunfo en sus vitrinas y en este 2009, seguro que también lo hará. El propio jugador está convencido de ello: “La temporada está siendo excepcional, si comparamos los números de las anteriores con ésta de 2009 veremos que va mejor encaminada. He jugado siete torneos, he hecho cuatro Top 10 y de ellos tres segundos, estoy muy contento”. Ya es el 11 en Europa y el 51 del mundo.
Con Gonzalo y Álvaro Quirós está asegurada la sucesión del malagueño Miguel Ángel Jiménez, al que aún le queda mucha guerra que dar, pero que ya puede mirar tranquilo hacia atrás.
Y a esos cuatro jugadores les acompaña este año entre los cincuenta primeros del Tour Europeo, Rafael Cabrera Bello, un joven canario de 26 años, los mismos que Álvaro Quirós, que está en la posición número 37 del ranking europeo y que, aunque no ha ganado ningún título, mantiene una línea de regularidad en 2009, con cuatro top ten y otros tres puestos debajo del top veinte, en los doce torneos en los que ha participado.
Con cinco jugadores entre los 50 mejores del ranking europeo y tres dentro de los cincuenta del ranking mundial, el golf tiene asegurado su presente.
Un presente que tendrá su reválida esta misma semana en el U.S. Open que se celebra en Bethpage, en Nueva York, donde no estará Rafael Cabrera, pero sí José Manuel Lara, que se ha ganado su participación en el Open tras haber pasado la dura prueba de las competiciones previas al torneo. Lara acompañará a otros cuatro españoles: Sergio, Miguel Ángel, Gonzalo, Álvaro, en una ocasión única, ya que, por primera vez en la historia, habrá cinco españoles en el tee de salida del U.S. Open. El futuro está también en manos de profesionales como Pablo Larrazábal, un barcelonés de 26 años, culé por más señas y profesional desde 2004, que ocupa el puesto 66 en el ranking europeo, ganador del Open de Francia en 2008, y que parece destinado a ocupar puestos de relevancia en torneos importantes.
Otro madrileño, aunque residente en Málaga, Alejandro Cañizares, de 26 años, es hijo de José María Cañizares y profesional desde 2006. Ese mismo año ganó su primer torneo en Moscú, pero luego no ha respondido a las expectativas creadas por su juego. Le queda mucho tiempo por delante. Este año no ha jugado muchos torneos y antes de participar en el Open de España se había tomado dos semanas de vacaciones: “He estado en Phoenix, en Arizona, donde estudié y he entrenado allí y he aprovechado para ver amigos, jugar con ellos, desconectar un poco…”
Otro joven valor es Pablo Martín Benavides, un malagueño de 23 años, profesional desde hace tan solo dos, que hizo historia en el Open de Portugal de 2007, que se jugó en Estéril, al convertirse en el primer amateur que ganaba un torneo de profesionales del Circuito Europeo. A partir de ese momento, su pase al profesionalismo y el cambio tan brusco que dio su vida profesional le llevó a un bache que le duró prácticamente todo el año 2008, sin pasar apenas cortes y que en 2009 parece haber cambiado el rumbo con buenas actuaciones en China y Corea, en abril, y mejores perspectivas para el futuro: “En China empecé a pegar mejor, sufrí para pasar el corte y eso me dio muchísima motivación; jugué una cuarta vuelta fenomenal y terminé en el puesto veinte. En Corea, a la semana siguiente jugué perfecto y me metí con opciones; el tercer día hacía tan malo como en los días que estaba en la Universidad de Oklahoma, me puse mis tapones en los oídos para el viento, mi gorro de lana y jugué fenomenal. El último día salí segundo, después de los 9 primeros hoyos me puse líder con Gonzalo Fernández Castaño y los últimos 9 hoyos los jugué mal, pegué tres golpes malos que me dejaron sin opciones; no metí un putt, pero estuve ahí”.
Otros jóvenes, como el valenciano Carlos del Moral, se mueven alrededor del top 100 del ranking europeo. Del Moral está haciendo buenos resultados y puede que pronto de buenas satisfacciones a los muchos aficionados valencianos.
En Valencia, el mejor sigue siendo José Manuel Lara, que a sus 28 años ya es más que una promesa. Lara tiene dos victorias en el Tour Europeo, una en Varsovia en 1997, y otra en Hong Kong, en 2007. Lara siempre está casi siempre en posiciones de cabeza y tampoco sería de extrañar su vuelta a los cielos golfísticos en la “Carrera hacia Dubai”. Hay otros nombres, no tan jóvenes, pero todavía en condición de volver por sus fueros, como el caso del madrileño Ignacio Garrido, que fue miembro de la Copa Davis quizás demasiado joven y que ha sido tercero en el Open de Gales de principios de junio, y el malagueño Carlos Rodiles, que aún no ha superado no haber podido ganar el Volvo Masters en Valderrama, o de intentar colocarse en puestos de cabeza, como Álvaro Velasco, Alfredo García Heredia, Carlos Suneson, Pedro Linhart, Francis Valera…
La misma semana que se disputaba el Open U.S.A. en Nueva York, en Europa Javier Colomo fue tercero en el Abierto de Saint Omer, en Francia, torneo valedero para el Circuito Europeo, en el que también participan jugadores del Challenge.
Y, por supuesto, no hay que olvidarse de Chema Olazábal, al que las lesiones no dejan tranquilo. Ha vuelto a competir, tanto en Europa como en Estados Unidos y ahí está, de nuevo, dispuesto a dar el salto y volver a ser el que era cuando se enfundó, por dos veces, la chaqueta verde del Masters de Augusta. Al otro lado de la balanza donde prima la juventud frente a la veteranía, hay que recordar que el cacereño Jorge Campillo, segundo mejor jugador amateur del mundo y que acaba de solicitar su paso al profesionalismo, también puede darnos muchas alegrías.
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